jueves, 4 de diciembre de 2014

Mi mantita nueva

Hoy mis dos patas me han hecho un regalo. Pensaban que pasaba frío en el suelo cuando me quedaba con ellos en el salón, bajo la mesa, y me han comprado una mantita de borreguito. No puedo dejar de mover el rabito. Gracias, papis. Tengo todo lo que un cuatro patas puede desear: comida, techo, una pelota azul que pita cuando la muerdo, una botella para jugar, una colchoneta para no estar sobre el duro suelo, y ahora una mantita de cuadritos blancos y violeta para no pasar frío. Pero, lo más importante; tengo a dos humanos que sólo quieren hacerme feliz, y compartir su vida conmigo. Y es por eso, y no por nada más, por lo que ahora, algunas horas más tarde,  sigo sin poder dejar de mover mi rabito.

No hay comentarios:

Publicar un comentario