domingo, 20 de julio de 2014

Derechos y deberes

Todo el día, mi mente perruna piensa en mejoras para hacernos la vida más fácil. Y las muchas ideas que pueda tener, siempre tropiezan con la misma piedra: la dejadez de algunos dos patas, que sólo piden derechos, pero que no asumen sus deberes.
Es más, puede que alguno de de ellos no pidan nada, y que sólo se aprovechen de las infraestructuras levantadas al efecto. Pero que se aprovechen en el mal sentido.
Algún día les mostraré la preciosa vista que se ve desde la casa de mis dos patas.
Muy cerca de allí tenemos la entrada a un parque (o bulevar, ya que incluye varias manzanas). En el parque en cuestión está puesta la famosa plaquita que tanto nos fastidia, pero que informa sobre las ordenanzas municipales de parques y jardines.


Pues bien, entrando, encontramos ésta otra:


¡Qué bien, un espacio abierto (algo más pequeño que mi superparque, pero me pilla más cerquita) para jugar y revolcarme por la tierra!...



...O mejor no.






Pese a la indicación expresa, algunos energúmenos no hacen caso. Y con eso, lo que provocan, es que los poquitos derechos que tenemos los cuatro patas, los perdamos por su culpa. Es un espacio público, pero pretenden que el servicio de limpieza haga lo que COMO RESPONSABLES, tienen que hacer ellos.
Sé que el resto de dos patas poco puede hacer ante esto, aparte de amonestar de forma educada al infractor o de llegar a algo más, mediante la denuncia a la autoridad competente; pero es una pena que nuestros reducidos espacios se vean más reducidos por culpa de unos incívicos que no merecen ningún beneficio, y que encima se quejarán porque no pueden soltar a sus mascotas en otros sitios que no sean estos rediles.

Por cierto, que es verdad que no hay ninguna papelera en el interior del recinto, pero sí hay una a escasos 10 metros dentro del propio parque.

viernes, 18 de julio de 2014

Alguna buena idea

Hoy me estado en mi parque para perros, sola. No he llegado ni tarde, ni muy pronto. Pero debe de ser que, con el calor, todos se están retrasando. He tenido que venir aquí porque últimamente los locales están con las libretas prestas para multar, y mis dos patas quieren que corra un poco y me relacione con otros de mi especie. La verdad es que el parquecito no está mal; tengo mi fuente (algunos energúmenos que ni viven ni dejar vivir la rompieron, pero ya está repuesta) y una zona para juegos. Aquí les dejo unas fotitos.

- La zona para juegos, o de entrenamiento.




Y la zona de esparcimiento perruno (¡sitio libre para correr, que guay!)


Como he dicho antes, el parque no está mal. Si se le puede poner una pega es la falta de iluminación para cuando oscurece, aunque, a decir verdad, a mi no me gusta mucho estar en sitios húmedos cuando atardece, porque los mosquitos son un peñazo.

Sin embargo, otro día, paseando por la ciudad, me encontré con esto:



Y me quedó la duda de si podía entrar sin correa o no, porque no había ningún cartel que dijera nada. Pero en mi mente perruna nació una idea, que puede ser una gran idea. ¿Por qué no habilitar ciertos espacios como bulevares y zonas de tránsito, para que podamos estar sueltos y correr sin molestar a nadie? Ya lo he dicho en otra ocasión; facilitando la vida a los dueños, se nos facilita a los cuatro patas. Nosotros somos una responsabilidad que se asume; pero, si cerca de tu casa tienes un sitio donde llevarnos, y donde podamos estar con otros de los nuestros, estoy seguro que muchas más personas se animarían a adoptar y no seríamos la carga que los malos corazones piensan que somos.

miércoles, 16 de julio de 2014

Banderas azules y cortapisas

Sacado de la GUÍA DE INTERPRETACIÓN DE LOS CRITERIOS BANDERA AZUL PARA PLAYAS, difundida por la ADEAC, en sus páginas 33 y 34.

Lo que se encuentra en cursiva es lo que dicta; las apostillas, sin formato.

18. Prohibición-control de animales domésticos en la playa. Las leyes 
nacionales referentes a la limitación de perros, caballos y otros 
animales domésticos en la playa, deben ser estrictamente exigidos y su 
acceso o actividad rigurosamente controlados. (Imperativo). 
 
Aquí se nos abre la puerta a la posibilidad de que podamos acceder perros y animales domésticos a la playa. Habla de prohibición o control, por lo cual, si se quisiera regular, se podría. El que una playa esté galardonada con una bandera azul, por lo tanto, NO PROHíBE, directamente, la presencia animal en la playa.

Las normas nacionales referidas al acceso y estancia en la playa de perros, 
caballos y otros animales domésticos deben ser estrictamente cumplidas y 
controladas en todos los casos. 

Como toda norma, obviamente.
 
En la mayoría de las playas Bandera Azul, los perros y animales domésticos están 
permitidos en las zonas de aparcamiento, en los paseos marítimos o senderos en el 
entorno de la playa, pero no se les permite acceder a la arena, con la excepción de 
los perros guías de personas en situación de discapacidad. 

O sea, en la periferia. O nos podéis dejar dentro del coche asándonos de calor y deshidratación, o atados en una estaca mientras el resto de la familia baja a la playa.
 
Si los perros son aceptados en la playa (lo que no es el caso en España) deben ser 
mantenidos con collar y correa o bajo estricto control tanto en la playa como en su 
entorno y zonas colindantes, a lo largo de toda la temporada de baños. Así mismo, 
sus propietarios pueden ser requeridos a recoger cualquier residuo o excremento 
del animal. En este sentido (y en las áreas en que sean tolerados) se deben 
proporcionar bolsas y lugares para el depósito de dichos residuos. 

... Y aquí se nos cierra la puerta en los hocicos. Se regula perfectamente cómo deben de estar los perros, controlados en todo momento, con los servicios accesibles para hacer la vida más cómoda A TODOS los usuarios de la playa. Pero no, nos quitamos el problema de tener que controlar la playa de un plumazo, prohibiendo.
 
En el caso en que la playa sea patrullada por policía montada en caballos o 
camellos, deben adoptarse medidas para asegurar que ninguna materia fecal 
contamina la playa. 
 
Nota de ADEAC: En el caso de España, la presencia de perros, caballos y otros 
animales domésticos en la playa está prohibida, al considerarse indeseable 
sanitariamente, por lo que el cumplimiento de dicha prohibición de acceso al área 
de playa debe ser controlado estrictamente. En una playa Bandera Azul no 
pueden realizarse en temporada de baño carreras de caballos, ferias de ganado o 
similares, ni inmediatamente antes del comienzo de ésta o coincidiendo con 
afluencia de bañistas. En cualquier caso, aún fuera de las mencionadas 
circunstancias, es precisa autorización escrita de ADEAC para cualquier 
actividad en una playa Bandera Azul, que implique o favorezca la presencia de 
animales. 

Al considerarse indeseable sanitariamente. Pues entonces que me expliquen para qué narices tengo mi pasaporte europeo en regla, mis vacunas puestas, mis controles sanitarios efectuados... Estamos viviendo un momento en el que tener un compañero de cuatro patas se está convirtiendo en un trámite administrativo donde todo tiene que estar regulado y controlado. Ya no somos seres pulgosos y sarnosos que vagan por las calles transmitiendo enfermedades; el dueño que nos lleva a la playa, está seguro de que estamos sanos y aptos, porque el primero que no quiere que nos enfermemos es él mismo (que al precio que están los veterinarios...)
 
Incluso los perros mejor adiestrados pueden realizar defecaciones en la arena y 
transportar parásitos u hongos en sus patas. Es preciso insistir que, en 
temporada de baños, aún en horarios en que la playa se encuentre ya vacía, los 
paseos con perros contaminan la arena del mismo modo que en las horas más 
concurridas. 

Incluso los perro mejor adiestrados pueden realizar defecaciones en la arena... Y para eso está mi amo, para quitarla con una bolsita de basura que, como no se la dan en la playa, tiene que llevarla desde casa. Y aquí es donde todos los dos patas se deberían de unir y DENUNCIAR al que no lo haga.
... y transportar parásitos u hongos en sus patas. No tengo más que remitirme a lo anterior. Y llego a más; ahora resulta mi amo tiene hongos en los pies y no puede ir a la playa, porque contagia. No, si a este paso, los dos patas van a tener que poner un médico de guardia en los accesos de las playas...

En este sentido, conviene recordar que las mareas no lo limpian “todo”, sino que, 
en muchos casos, simplemente diluyen, dispersan o entierran temporalmente los 
residuos indeseables. 
 
También es aconsejable la adopción de medidas complementarias en paseos 
marítimos a zonas anejas a la playa, tales como, exigencia de que los perros no 
marchen sin correa, zonas habilitadas para que realicen sus defecaciones, 
facilidades para la recogida de éstas por sus propios dueños, etc. 

Explíqueme, por favor, señor legislador, la diferencia entre este párrafo y lo que yo he expuesto en el anterior.
 
Por otra parte, para buena parte de las razas caninas el calor (no pueden sudar), 
la arena y el agua salada de la playa (en especial en ojos y oídos) constituyen un 
perjuicio potencial para su salud. 

¡Mira! Una cosa en la que sí podemos estar de acuerdo. Sobre todo el tema de la arena en los oídos. Que molesta que no veas. Pero ya me encargaré yo de no hacer humanadas, para que no me entre.
 
Obviamente, los perros guía de ciegos, tanto por su función social como por su 
educación, constituyen una excepción y su presencia debe ser bienvenida en 
una playa Bandera Azul y en sus instalaciones. 

Con todos mis respetos para los perros guía. Claro, ellos no defecan en la playa, ni tienen hongos en las patas, porque tienen un estricto control sanitario... que a mi también me obligan a pasar, por cierto.

No, si estos legisladores de dos patas no tienen ni idea...

(Continuará)